Oposición en Diputados impulsa interpelación a Manuel Adorni en medio de tensiones y fracturas
Un conjunto de legisladores opositores en la Cámara de Diputados ha solicitado una sesión especial para el próximo jueves 14 de mayo, con el objetivo de iniciar el proceso para interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La movida, que busca que el funcionario brinde explicaciones sobre su gestión y situación patrimonial, ha puesto de manifiesto profundas divisiones en el seno de la oposición, especialmente por la ausencia de firmas del bloque de Unión por la Patria (UP), la principal bancada opositora.
La intención detrás de la convocatoria es emplazar a las comisiones de Asuntos Constitucionales y Peticiones, Poderes y Reglamentos —ambas presididas por referentes libertarios— para que agilicen el tratamiento de diversos proyectos que exigen la presencia de Adorni en el Congreso. Los expedientes presentados reclaman aclaraciones verbales sobre “presuntas irregularidades en el uso de bienes del Estado y fondos públicos”, así como sobre “diversas cuestiones relacionadas con su situación patrimonial declarada”. Uno de los proyectos, impulsado por la Izquierda, incluso plantea una moción de censura directa.
Entre los trece diputados que estamparon su rúbrica en el pedido de sesión especial se encuentran nombres como Esteban Paulón (Provincias Unidas), Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), Natalia de la Sota (Defendamos Córdoba), Nicolás Massot (Encuentro Federal) y Nicolás del Caño (Izquierda). Sin embargo, la ausencia de firmas del jefe de bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, y de otros miembros de la bancada mayoritaria, generó un fuerte ruido político, poniendo en duda la posibilidad de alcanzar el quorum necesario para dar inicio a la sesión.
Desde Unión por la Patria, argumentaron que no fueron consultados ni convocados a participar de la iniciativa, señalando que la propuesta avanzó sin un diálogo previo. Además, indicaron que su preferencia era establecer un temario más amplio que abarcara no solo la situación de Adorni, sino también cuestiones económicas y sociales urgentes, como los proyectos de endeudamiento familiar, emergencia PyME y temas de salud. Por su parte, los legisladores promotores de la sesión especial aseguraron que hubo conversaciones hasta último momento, pero que no se logró un acuerdo, decidiendo avanzar de todas formas con la expectativa de que UP no se negaría a dar quorum en un tema de esta índole.
El escenario plantea un complejo tablero de ajedrez político. Al interior de Unión por la Patria, existen distintas visiones estratégicas sobre cómo abordar la figura de Adorni y el oficialismo. Algunos sectores evalúan si es más conveniente permitir que el gobierno “se desgaste solo” o si deben adoptar una postura de confrontación más directa, asumiendo el riesgo de ser calificados de “golpistas”. En este sentido, el exfuncionario Santiago Cafiero deslizó que la permanencia de Adorni en su cargo “unifica discursivamente a la oposición”, sugiriendo que su figura podría ser un elemento aglutinador.
Las repercusiones de este debate no se limitan a la bancada peronista. La postura frente al Ejecutivo en torno al “caso Adorni” ha provocado quiebres en otros interbloques. Maximiliano Ferraro y Mónica Frade, ambos de la Coalición Cívica, anunciaron su salida del interbloque Unidos, que compartían con Provincias Unidas de Gisela Scaglia y Encuentro Federal de Miguel Pichetto.
La decisión de la Coalición Cívica, según expresaron, se basa en la necesidad de “poner el interés nacional por encima de cualquier otra consideración”, pese a entender y respetar las “necesidades y desafíos que enfrentan quienes tienen la enorme responsabilidad de administrar y gobernar las provincias”. Esta fractura subraya la dificultad para lograr una cohesión plena en el arco opositor frente a los desafíos planteados por la gestión actual.
