Alerta en el tenis mundial: Sinner y Djokovic no descartan un boicot a los Grand Slams

Alerta en el tenis mundial: Sinner y Djokovic no descartan un boicot a los Grand Slams

Mientras las raquetas vibran en el Foro Itálico, epicentro de los torneos ATP y WTA 1000 previos a Roland Garros, otra disputa acapara los titulares y genera creciente inquietud. La élite del tenis, congregada en el pintoresco complejo romano, se encuentra inmersa en un conflicto latente con los organizadores de los Grand Slams. La reciente frustración de los tenistas surge tras una misiva enviada a los cuatro mayores certámenes del circuito, donde exigían una distribución más equitativa de las ganancias. La gota que rebalsó el vaso fue el anuncio de Roland Garros sobre un incremento de los premios para 2026, percibido como unilateral y sin el debido diálogo. Este escenario ha llevado a que, puertas adentro, se baraje una medida extrema: un posible boicot a los torneos más emblemáticos del calendario.

La tensión escaló cuando figuras de la talla de Jannik Sinner, flamante número uno del ranking y signatario de la carta, y el histórico Novak Djokovic, fueron consultados al respecto antes de sus presentaciones en Roma. Lejos de esquivar el tema, ambos campeones ofrecieron declaraciones que dotan a la potencial medida de fuerza de una verosimilitud alarmante, sugiriendo que la idea de no competir en los Majors está cobrando una forma cada vez más concreta.

El joven italiano, dominador indiscutido de la temporada, expresó con firmeza que el fondo de la cuestión es “el respeto”. Sinner argumentó que los tenistas, en general, sienten que su aporte excede con creces lo que reciben a cambio. Recordó la carta conjunta, firmada por los diez mejores del mundo en ambas ramas, y lamentó la falta de avances: “Después de un año, seguimos lejos de alcanzar un acuerdo. Si en otras disciplinas los atletas de élite envían una misiva tan relevante, esperarías no solo una respuesta veloz, sino una mesa de diálogo inmediata”.

El campeón de Indian Wells y Miami subrayó que, aunque el dinero está en juego, la raíz del descontento es la percepción de falta de consideración. “No nos sentimos respetados”, enfatizó, manifestando particular decepción con la postura de Roland Garros. Además, adelantó que la expectativa ahora está puesta en el anuncio de premios de Wimbledon, con la esperanza de que sea “mucho más satisfactorio”.

Interrogado directamente sobre la posibilidad de una huelga en los torneos grandes, Sinner mantuvo cautela pero no cerró la puerta. “Hoy no puedo adelantar si dejaría de jugar un Grand Slam, no puedo predecir el futuro. Pero entiendo perfectamente a quienes hablan de boicot, porque es una conversación necesaria. Llevamos mucho tiempo en esta situación y algo debe cambiar. Es la primera vez que siento esta unidad entre los jugadores, compartimos una visión común. Y es una verdad innegable: sin nosotros, los tenistas, no hay espectáculo. Nosotros también valoramos y respetamos a los torneos, nos permiten crecer como atletas… pero habrá que esperar y ver qué sucede”, sentenció.

En el otro extremo generacional, Novak Djokovic, siempre una voz crítica sobre las estructuras del tenis y las dificultades que enfrentan la mayoría de los profesionales, aplaudió la valentía de las nuevas figuras al “dar un paso al frente”. El serbio fue contundente en su apoyo: “Los jugadores cuentan con mi respaldo incondicional, eso es todo lo que tengo para decir”.

Aunque en la etapa final de su gloriosa trayectoria, el N°1 mundial, a sus 38 años, parece ceder el protagonismo a líderes emergentes como Sinner o Aryna Sabalenka, quien ya anticipó el lunes la posibilidad de un boicot, su voz sigue siendo fundamental. El máximo ganador de Grand Slams de la historia, desde su posición de influencia, se sumó sin titubeos a la lista de reclamos.

“Todos somos componentes del mismo ecosistema deportivo, desde los jugadores hasta los organizadores y las federaciones, y nuestro objetivo común debería ser el crecimiento del tenis”, analizó Djokovic. Sin embargo, lamentó que “a menudo surgen conflictos de interés que algunos prefieren ignorar”. En ese punto, el balcánico enfatizó el poder colectivo de los atletas. “Si bien ahora observo más desde la distancia y no he estado en las reuniones, mi posición es inequívoca: siempre apoyo y apoyaré a los jugadores”, concluyó, dejando en claro que su experiencia y liderazgo están a disposición de la causa común.