Blindaje en Viamonte: La AFA le cerró el paso a la inspección de sus cuentas
La sede histórica de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en la emblemática calle Viamonte, se convirtió este jueves en el escenario de un nuevo capítulo de la tensa relación entre la entidad y los organismos de control. Dos veedores designados por el Ministerio de Justicia, con la misión de auditar la controvertida situación patrimonial del fútbol argentino, se presentaron para iniciar su tarea, pero se encontraron con un portón cerrado y la imposibilidad de ser recibidos por autoridad alguna de la institución.
Fuentes cercanas a la cartera de Justicia, que conduce Juan Bautista Mahiques y había sido blanco de críticas por las dilaciones en la puesta en marcha de estas inspecciones –y por supuestos vínculos previos con figuras como Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino–, confirmaron que los auditores Diego Coste y Rubén Papacena acudieron al icónico edificio. Ante la ausencia de una recepción formal, procedieron a dejar las notificaciones y los listados de requerimientos bajo el portón principal.
Los enviados gubernamentales explicaron, en breves contactos con la prensa, que la sede de Viamonte se encontraba con actividad mínima, una situación atribuida al intento de la actual gestión de trasladar las operaciones centrales a la localidad bonaerense de Pilar. La documentación entregada incluye un detallado listado de los archivos y la información contable que la veeduría necesita para contrastar los movimientos financieros de la AFA.
Esta incursión marca la primera acción concreta y de alto perfil de la nueva administración en el proceso de fiscalización sobre la AFA. Se produce, además, a casi un mes de la renuncia de Agustín Ortiz de Marco, uno de los veedores originalmente designados, quien había sido impulsado por el anterior titular de la Inspección General de Justicia (IGJ), Daniel Vítolo, conocido por su postura crítica hacia la dirección actual del fútbol argentino.
Desde el Ministerio de Justicia relativizaron la negativa de acceso, señalando que la imposibilidad de ingreso se fundamentaría en la existencia de una apelación “no firme” que dirime en los tribunales la potestad del Poder Ejecutivo para auditar las cuentas de la entidad. No obstante, fuentes cercanas a Mahiques fueron terminantes: “La veeduría debe seguir su curso hasta tanto un juez no dicte lo contrario”, dejando en claro la intención de proseguir con la investigación.
En este escenario de resistencia, la cartera de Justicia advirtió que, de persistir la falta de colaboración por parte de las autoridades afistas, “se evaluarán las medidas compulsorias necesarias para acceder a la información” que permita completar la auditoría sobre la institución que rige los destinos del fútbol nacional.
Cabe recordar que, durante su gestión, el ex titular de la IGJ, Daniel Vítolo, había iniciado una exhaustiva auditoría sobre la AFA, acusando a la gestión de Tapia de no haber presentado los balances obligatorios. En un aparente intento por eludir dichos controles, la cúpula del fútbol había impulsado el traslado de su sede de Viamonte a una propiedad en Pilar, provincia de Buenos Aires, distrito con vínculos políticos con la actual dirigencia de la AFA.
En este entramado de relaciones, no es menor el vínculo de la familia Mahiques con la AFA, que incluye a Esteban Mahiques, actual jefe de Gabinete del Ministerio de Justicia (en un rol ad honorem). Previamente, Esteban Mahiques ocupó cargos como director general de Relaciones Institucionales de Cancillería y, significativamente, fue parte del Tribunal de Disciplina de la propia AFA.
