La revolucionaria técnica que ayuda a encontrar “espermatozoides ocultos” y ofrece esperanza a hombres con infertilidad
Era su médico con una noticia que ella llevaba mucho tiempo esperando.
Tras dos años y medio de intentarlo con angustia, finalmente estaba embarazada.
Después de numerosas pruebas, Penélope y su esposo Samuel habían descubierto que él tenía síndrome de Klinefelter, una afección genética que pueden padecer los hombres que nacen con un cromosoma X adicional, y que a menudo no se diagnostica hasta la edad adulta.
La mayoría de quienes padecen síndrome de Klinefelter producen pocos o ningún espermatozoide, algo conocido como azoospermia, que afecta a alrededor del 10% de los hombres infértiles.
Desbordada de alegría e incredulidad, Penélope esperó hasta que Samuel (ambos nombres han sido cambiados para proteger su identidad por razones de privacidad) regresara a casa esa noche para compartir la noticia.
"Su rostro fue un torbellino de emociones", recuerda.
"Lloró por llegar finalmente a ese punto, que requirió muchísimo esfuerzo, tiempo e investigación. Y el hecho de que solo tuviéramos un embrión y funcionara, estábamos muy felices", agrega.
El sistema utiliza inteligencia artificial (IA) para ayudar a identificar y localizar los pocos espermatozoides "ocultos" que pueden tener los hombres con esta afección.
"Tenía miedo. Pensé que no iba a poder tener mi propio hijo, que es una parte muy importante de mi vida", afirma Samuel, a quien le dijeron que tenía solo 20% de probabilidades de tener un hijo biológico.
La infertilidad afecta a millones de personas en todo el mundo, y alrededor de una de cada seis en edad reproductiva experimenta problemas para gestar un bebé al menos una vez en su vida.
