El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, denunció que Rusia atacó una planta energética en Kiev mediante el uso de un dron 'shahed', además de registrarse ofensivas en instalaciones de la región de Járkov. El mandatario ucraniano enfatizó que estos ataques ocurrieron después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara un supuesto cese al fuego energético entre ambos países.
El anuncio de Trump, realizado este domingo, sugería que Rusia y Ucrania habían aceptado interrumpir los bombardeos mutuos contra infraestructuras energéticas. Sin embargo, el gobierno ruso no ha confirmado la aceptación de ningún alto el fuego hasta el momento. La propuesta, según trascendió, se centraba inicialmente en un acuerdo de cese de ataques a refinerías de petróleo, un esquema que ha sido calificado como desequilibrado debido a la disparidad en la cantidad de instalaciones que posee cada nación.
Zelenski manifestó su disposición a abstenerse de atacar la infraestructura rusa si Moscú garantiza la misma medida, buscando proteger el acceso de los civiles a electricidad, calefacción y agua. El presidente ucraniano señaló que, ante las propuestas de desescalada presentadas por Kiev, la respuesta del presidente ruso Vladímir Putin ha sido negativa, aunque mantiene la expectativa de que el Kremlin cambie su postura ante la presión internacional.
En el marco de estas gestiones, Zelenski mantuvo comunicaciones con líderes internacionales, incluyendo al primer ministro canadiense Mark Carney, el presidente finlandés Alexander Stubb y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Asimismo, solicitó formalmente a Trump que interceda ante el Kremlin para lograr el cese de las ofensivas contra el sistema energético ucraniano.




