En el año 2004, Lionel Messi era una figura destacada en el Barcelona, pero permanecía como un desconocido para el cuerpo técnico de la Selección Argentina. Ante el interés de la federación española por integrar al joven futbolista a su combinado nacional, su entonces representante, Horacio Gaggioli, recibió el pedido de Jorge Messi para hacer llegar material audiovisual a la Argentina que permitiera dar a conocer el talento de su hijo.
El material, grabado en un videocasete, recorrió un largo camino que incluyó un viaje en avión y otro en auto hasta llegar a manos de Claudio Vivas, asistente de Marcelo Bielsa. Al observar las imágenes, la velocidad de las jugadas de Messi fue tal que Bielsa llegó a cuestionar si el video estaba siendo reproducido a una velocidad normal, ante lo cual Vivas confirmó que la cinta se encontraba en su estado original. Posteriormente, el material fue analizado por Hugo Tocalli, quien quedó impresionado por la agilidad del jugador.
Tras confirmar el talento del joven, se inició un operativo artesanal para contactarlo. Omar Souto, entonces Gerente de Selecciones de la AFA, utilizó una guía telefónica de Rosario para dar con la familia. Tras varios intentos fallidos, logró comunicarse con la abuela de Messi, quien facilitó el contacto del tío y, finalmente, el de Jorge Messi.
La primera convocatoria oficial, realizada en junio de 2004, presentó errores en el nombre del jugador, quien fue registrado como "Leonel Mecci". A pesar de las dificultades iniciales y el interés de España por retenerlo, el futbolista optó por representar a la Argentina, cerrando así un capítulo decisivo en la historia del deporte nacional.




