La Guardia Revolucionaria de Irán denunció nuevos incidentes en el estrecho de Ormuz, donde dos petroleros habrían quedado inmovilizados tras impactar contra minas navales. Según el comunicado oficial, uno de los buques, un superpetrolero, sufrió un incendio de grandes dimensiones a raíz de las detonaciones. Las autoridades iraníes sostuvieron que las embarcaciones navegaban por sectores no autorizados y con sus sistemas de identificación desactivados al momento de los hechos.
Hasta el momento, no se han difundido los nombres de los barcos, sus banderas, ni información sobre el estado de las tripulaciones o posibles víctimas. Estos episodios se suman a una serie de denuncias previas realizadas por Teherán, que incluyen reportes sobre otros seis petroleros afectados el pasado 30 de octubre, entre ellos uno que transportaba más de dos millones de barriles de crudo.
El gobierno iraní informó que, en las últimas tres semanas, se han registrado al menos 26 incidentes con embarcaciones en la zona, atribuyendo 20 de ellos al impacto con minas navales. Sin embargo, estas denuncias no han podido ser confirmadas de manera independiente y han generado discrepancias con otras potencias internacionales.
La situación se desarrolla en un contexto de alta tensión entre Irán, Estados Unidos e Israel. Recientemente, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) contradijo la versión iraní al asegurar que las rutas de navegación del estrecho de Ormuz se encontraban despejadas de minas, marcando una clara diferencia en los reportes sobre la seguridad en el golfo Pérsico.




