Las consultoras económicas estiman que la inflación correspondiente al mes de octubre habría mostrado una leve desaceleración, ubicándose por debajo del 2%. Los relevamientos privados proyectan que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerró el mes en un rango de entre 1,6% y 1,9%, manteniendo una tendencia descendente aunque con factores que limitan una baja más pronunciada.
El análisis sectorial indica que los rubros estacionales, particularmente las frutas y verduras, ejercieron presión sobre el índice general. Por su parte, la inflación núcleo se mantuvo en niveles similares a los registrados en septiembre. Expertos como Camilo Tiscornia, de C&T Asesores Económicos, y Ricardo Delgado, de Analytica, señalaron que el mal clima y la inercia en los precios regulados fueron determinantes en el comportamiento de los valores durante el periodo.
Otros analistas, como Lorenzo Sigaut Gravina de Equilibra y Aldo Abram de Libertad y Progreso, coincidieron en que los alimentos y bebidas no alcohólicas lideraron las subas. Abram destacó que, si bien la tendencia es descendente, la velocidad de desaceleración se ve afectada por el ritmo de depreciación del Banco Central y factores de incertidumbre externa. Por su parte, Fausto Spotorno, de Orlando y Ferreres, proyectó un cierre del 1,6% tras observar una aceleración en la segunda quincena del mes.
De cara al cierre del año, los economistas advierten que noviembre podría presentar un índice menor al de octubre, mientras que diciembre suele registrar una mayor presión inflacionaria debido a factores estacionales, el pago de aguinaldos y el consumo por las Fiestas. Entre los puntos a monitorear, los especialistas señalaron la evolución del dólar, el precio internacional del petróleo, los ajustes tarifarios y el reciente incremento en los valores de la carne.




