La cantidad de empresas en situación irregular alcanzó las 57.045 durante el 2026, lo que representa cerca del 12% del total de las 480.000 firmas activas. Según el informe de septiembre de Fidelitas, la morosidad empresarial registró un incremento interanual del 56,5%, mientras que entre enero y junio de este año la suba fue del 18,7%.
El Sistema de Evaluación de Riesgo Financiero (SERF) descendió a 38,3 puntos en agosto frente a los 45,2 de julio, trasladando al indicador de la categoría "Señales Mixtas" a "Riesgo Elevado". Esta situación se ve agravada por un volumen de cheques rechazados que ronda los 80.000 mensuales, afectando la cadena de pagos.
El CEO de la entidad, Félix El Idd, sostuvo que la estabilización de ciertas variables macroeconómicas aún no logra traducirse en un escenario positivo para el funcionamiento de las empresas. El informe destaca que el principal foco de fragilidad reside en el crédito, cuya capacidad para impulsar ventas e inversiones se ha visto disminuida.
El deterioro también alcanza a la actividad manufacturera, con una caída en la producción industrial del 4,9% interanual en julio y una contracción acumulada del 2,6% en los primeros siete meses del año. El retroceso afectó a 12 de las 16 divisiones manufactureras, con especial impacto en maquinaria y equipo, que exhibió una baja del 26,7%.
En cuanto a la distribución sectorial, Comercio y Servicios agrupan el 71,9% de los casos de morosidad. Asimismo, al medir el impacto interanual, los incrementos más significativos se observaron en el sector comercial, con un 78%, seguido por la manufactura, con un 76,3%, y la actividad agropecuaria, con un 65,6%.
