Lionel Scaloni, técnico de la Selección argentina, reconoció en el predio de Ezeiza que la derrota en el Mundial le generó un fuerte impacto emocional y dudas sobre su continuidad. El entrenador admitió que el golpe de no haber conseguido el título fue significativo, aunque aseguró que las ganas de seguir al frente del equipo permanecen intactas. Estas declaraciones se dieron en el marco de la preparación para la doble fecha FIFA de septiembre de 2026, antes del amistoso contra Bolivia programado para el martes 30 en Córdoba.
Sobre su futuro contractual, Scaloni señaló que aún no se ha realizado la negociación formal con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El director técnico mencionó que hay aspectos que deben tratarse con el presidente Claudio Tapia, quien se encontraba en Paraguay durante la conferencia de prensa. La reunión prevista para el miércoles fue postergada y Scaloni pidió cautela, desmintiendo cualquier información que circule en los medios antes de que se comunique oficialmente una decisión.
Uno de los puntos más destacados de la rueda de prensa fue la revelación de que Scaloni intervino personalmente para convencer a Lionel Messi de que esta ventana de fecha FIFA era el momento adecuado para su despedida. El técnico explicó que habló con el capitán para intentar que se despidiera de la gente ahora, argumentando que no sabía qué podría pasar en el futuro y que él mismo deseaba estar presente en ese momento. Scaloni valoró el esfuerzo de Messi, quien decidió venir pese a las dificultades personales que estaba atravesando.
En cuanto a la renovación del plantel, el entrenador afirmó que el fin del Mundial marca un buen momento para introducir recambios, aunque aclaró que la mayoría de los jugadores actuales, por su juventud, seguirán en consideración. Scaloni justificó la ausencia de Giovanni Lo Celso y Rodrigo De Paul en esta convocatoria como una oportunidad para evaluar a otros jugadores, recordando que las puertas no están cerradas para ellos, al igual que ocurrió en su primer ciclo en 2018.
