La Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal revocó la absolución de Atta Miguel Gerala, exintendente de la localidad salteña de Morillo. El tribunal lo declaró partícipe necesario de contrabando triplemente agravado y robo agravado de vías del ramal C-25 del Ferrocarril Belgrano, hechos ocurridos en 2024. La decisión, tomada por los jueces Daniel Antonio Petrone y Javier Carbajo, dejó sin efecto el fallo previo del Tribunal Oral Federal N° 2 de Salta, que había absuelto al exfuncionario en abril.
El fallo de Casación determinó que Gerala es penalmente responsable por el delito de contrabando, agravado por la intervención de tres o más personas, su condición de funcionario público y el valor de los bienes, estimados en más de 558 millones de pesos. Asimismo, se lo condenó en concurso real con robo agravado por haber sido cometido en despoblado y en banda. Las actuaciones fueron remitidas a la Oficina Judicial de Salta para que se establezca la pena correspondiente.
La investigación reveló que, entre marzo y octubre de 2024, una red desmanteló sistemáticamente las vías del ramal C-25 para vender el acero en Bolivia. La organización era articulada por José Miguel “Yopi” Gerala, hijo del exintendente, quien fue condenado a 6 años de prisión. Para las maniobras, utilizaban una camioneta municipal para trasladar a personas que cortaban los rieles, los cuales eran llevados a fincas en Aguas Blancas para su posterior cruce clandestino por el río Bermejo.
En la causa también fueron condenados David Edilberto Medina, a 6 años de prisión, y dos efectivos de seguridad: Mauro Rodríguez, jefe del puesto policial de Pluma de Pato, y Jorge Fernando Cabrera, cabo de Gendarmería Nacional, quienes recibieron penas de 2 años por facilitar el paso de la carga mediante el cobro de coimas. El entramado fue desarticulado tras tareas de campo, filmaciones encubiertas de Gendarmería y la intervención telefónica de los involucrados.




