Espectáculos

Polémica en el Teatro Colón por el uso de música grabada en 'Principio de éxtasis'

La decisión de utilizar pistas pregrabadas en lugar de orquesta en vivo en el Teatro Colón genera debate sobre la experiencia sonora y artística.

Polémica en el Teatro Colón por el uso de música grabada en 'Principio de éxtasis'

El estreno de "Principio de éxtasis", ballet comisionado por el Teatro Colón bajo la dirección de Julio Bocca, ha encendido el debate sobre el uso de música grabada en un recinto reconocido por su acústica. La obra, creada por el coreógrafo Goyo Montero y el compositor Gustavo Santaolalla, prescindió de una orquesta en vivo, optando por la reproducción de un archivo de audio a través de parlantes.

La propuesta sonora incluye el trabajo de Santaolalla, la síntesis granular de Owen Belton y la participación de solistas y la Budapest Scoring Orchestra grabada en Hungría. Sin embargo, especialistas advierten que la reproducción mediante altavoces priva al espectáculo de la tridimensionalidad y la riqueza que ofrece el sonido natural en una sala de arquitectura privilegiada.

La utilización de pistas pregrabadas en esta puesta es señalada por la falta de una "tensión orgánica" entre el foso y el escenario. Al carecer de una orquesta que ajuste su tempo y respiración a la danza en tiempo real, la producción recurrió a elevar el volumen para intentar suplantar la potencia dramática, lo que, en pasajes clave, resultó en una sonoridad aplanada que afectó la dinámica de la obra.

Este fenómeno es analizado como un síntoma de una pérdida de sensibilidad hacia la complejidad física del sonido acústico. La omisión de este debate en las primeras críticas sobre la pieza resalta cómo, en la actualidad, la banda sonora tiende a ser percibida como un elemento decorativo y pasivo, perdiendo su rol como un acontecimiento vivo dentro del arte escénico.