Espectáculos

Jamiroquai volvió a Buenos Aires con una presentación en el Hipódromo de San Isidro

Tras casi diez años, Jamiroquai se presentó en el Hipódromo de San Isidro con un repertorio de grandes éxitos y un despliegue de funk y baile.

Jamiroquai volvió a Buenos Aires con una presentación en el Hipódromo de San Isidro

Jamiroquai regresó a Buenos Aires tras una década de ausencia con un show en el Hipódromo de San Isidro. El cantante Jay Kay lideró la velada, que se destacó por un repertorio de grandes éxitos que la banda reinterpretó con desarrollos instrumentales extendidos y nuevas texturas sonoras, buscando llevar al público a una experiencia sensorial más allá de los estribillos tradicionales.

El inicio del concierto estuvo marcado por el tema (Don’t) Give Hate a Chance, ante lo cual el vocalista agradeció al público argentino. A pesar de algunos inconvenientes iniciales con el sonido y una banda que se mantuvo poco comunicativa con la audiencia, la solidez del repertorio, que incluyó canciones como Disco Always Stay The Same, Light Years y Canned Heat, logró consolidar el clima de celebración.

Durante la presentación, Jay Kay mantuvo el protagonismo con su estilo característico, interactuando con los fans del campo delantero y luciendo accesorios distintivos. El artista, que incluso mostró interés por la moda local, combinó momentos de baile con una puesta en escena que incluyó elementos como auriculares iluminados y una bandera argentina sobre la batería.

El cierre del espectáculo contó con temas emblemáticos como Love Foolosophy y Virtual Insanity, durante el cual el músico compartió su reflexión sobre los peligros de la inteligencia artificial. La jornada culminó con una versión acelerada de Deeper Underground, cerrando un evento que, más allá de algunos matices en la dinámica, se convirtió en una fiesta musical masiva.