Más de 120 familias residentes en el barrio Arrocera, ubicado en la zona de calle Virgen de Fátima y calle pública en Concordia, recibieron cédulas judiciales que notifican el inicio de acciones de desalojo. Los habitantes, que residen en el lugar desde hace casi una década, manifestaron su preocupación ante la falta de recursos económicos para afrontar el proceso legal y la ausencia de alternativas habitacionales.
Gabriel Romero, vecino del sector, señaló que al realizar averiguaciones previas en Catastro y Tierras, los terrenos figuraban como municipales. El residente subrayó la vulnerabilidad de las familias, indicando que la mayoría no cuenta con acceso a asesoramiento jurídico privado para responder a las notificaciones recibidas, por lo que solicitan una mediación estatal.
Por su parte, la secretaria de Gobierno municipal, Patricia Rodríguez, aclaró que el municipio no es parte del litigio, ya que se trata de una demanda iniciada por una particular. Según la funcionaria, la propietaria inició el juicio de desalojo sobre lotes que fueron adquiridos estando ya ocupados, encontrándose el proceso actualmente en la etapa preliminar de contestación de demanda.
Rodríguez advirtió además sobre las condiciones de habitabilidad del predio, señalando que el terreno carece de nivelación y de servicios básicos como agua, luz y cloacas. Asimismo, la funcionaria destacó que el área de abordaje territorial de la Comuna se encuentra orientando a las familias sobre los pasos procesales a seguir, mientras se trabaja en la regularización dominial de diversos asentamientos en la ciudad.




