La próxima visita del Papa a la Argentina se perfila como un motor de actividad económica, con un impacto potencial estimado en 270 millones de dólares. Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), esta cifra se basa en el gasto previsto de unos 3 millones de visitantes. Ricardo Diab, titular de la entidad, señaló que se espera un derrame positivo en sectores como hotelería, gastronomía, alquileres temporarios y comercio minorista, lo cual ayudaría a compensar la retracción de ventas acumulada en los primeros nueve meses del año.
El sector turístico ya refleja el fenómeno con un incremento significativo en la demanda de alojamiento. En Luján, las búsquedas en plataformas digitales crecieron más de un 1.800% interanual, con una ocupación hotelera que supera el 90%. Por su parte, la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (Fecoba) reportó una ocupación superior al 85% en la capital, donde se concentran 400 establecimientos habilitados, principalmente en los barrios de Palermo, Recoleta y el Centro.
El interés por el patrimonio religioso también ha impulsado la demanda de recorridos turísticos. Plataformas como Civitatis registraron un mayor flujo de consultas por tours vinculados a la historia del Papa Francisco, Mama Antula y el Cura Brochero, así como visitas a la Basílica de Luján y estancias jesuíticas en Córdoba. Nicolás Posse, country manager de la firma, destacó el creciente interés tanto de visitantes locales como extranjeros por explorar estos escenarios culturales.
En el ámbito comercial, el merchandising alusivo al Pontífice ha ganado terreno en locales y puestos callejeros de barrios como Once y Flores, además de plataformas digitales. Diversas marcas han lanzado productos de edición limitada, mientras que los comercios gastronómicos en zonas como Belgrano, Núñez, Palermo y Recoleta se preparan para una atención intensiva. Fecoba proyecta que esta dinámica fortalecerá el empleo directo e indirecto en los barrios porteños.
Por otro lado, el Gobierno nacional ha dispuesto feriados y asuetos que afectarán la actividad económica de noviembre. Si bien el Banco Central advirtió que la reducción de días hábiles podría impactar negativamente en el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) de dicho mes, la autoridad monetaria mantiene una perspectiva positiva, proyectando que el PIB crecerá por segundo año consecutivo en 2026.




