Unos 50 ex trabajadores de Granja Tres Arroyos se encuentran en una situación crítica tras el cierre de la planta el pasado 30 de mayo. Los operarios denuncian que llevan cuatro meses sin percibir sus salarios y que no han recibido información oficial sobre el reciente llamado a concurso preventivo de la compañía. Nazareno Asín, uno de los afectados, señaló que el grupo se encuentra "a la deriva" ante la falta de interlocutores.
El Sindicato de Industrias de la Alimentación (STIA), que representa a los empleados despedidos, ha interrumpido el contacto y la comunicación con los trabajadores desde hace un mes, según manifestaron los damnificados. De los 900 empleados de la firma, 400 fueron notificados de sus despidos, mientras que el resto, pertenecientes a otros gremios, no fueron desvinculados.
Ante la falta de respuestas, un grupo de operarios se movilizó para solicitar asistencia. El 2 de septiembre, dos trabajadores realizaron una medida de fuerza encadenándose frente al Juzgado Laboral de Concepción del Uruguay. Durante la jornada, fueron recibidos por el intendente José Lauritto, quien se comprometió a gestionar una reunión con los empresarios para tratar el pago de las indemnizaciones adeudadas.
Actualmente, la única asistencia recibida por los ex trabajadores consiste en bolsones de alimentos otorgados por la intendencia y un subsidio provincial de 200.000 pesos, cuya entrega ha presentado demoras e irregularidades. Ante la falta de ingresos fijos, los ex empleados han comenzado a realizar changas de albañilería, pintura o tareas de transporte para subsistir diariamente.
