El riesgo país argentino volvió a superar la barrera de los 600 puntos básicos, cerrando la jornada en 611 unidades según el indicador elaborado por JP Morgan. Este incremento se produjo en un contexto de nerviosismo en los mercados internacionales, provocado por un dato de inflación en Estados Unidos que resultó superior a las expectativas del mercado.
La aceleración de los precios en la economía estadounidense generó expectativas sobre posibles nuevas subas de tasas por parte de la Reserva Federal, lo que derivó en una mayor aversión al riesgo por parte de los inversores. Este fenómeno afectó a los activos de economías emergentes y provocó una caída promedio del 0,3% en los bonos soberanos argentinos en dólares.
En Wall Street, los principales índices bursátiles finalizaron la sesión con pérdidas. El Nasdaq registró una baja del 1,9%, el S&P 500 retrocedió un 1,1% y el Dow Jones cedió un 0,1%, siendo las empresas tecnológicas y de inteligencia artificial las más perjudicadas. Por su parte, el índice S&P Merval en Buenos Aires acompañó la tendencia negativa con una caída del 1,2%.
Cabe recordar que el riesgo país ya había superado los 600 puntos a principios de octubre, alcanzando un pico de 650 el día 2. En aquel momento, el presidente Javier Milei vinculó la presión sobre el indicador a la coyuntura internacional, sosteniendo que el índice descenderá una vez que finalicen las convulsiones en el mercado global.




