Sociedad

El uso de inteligencia artificial en universidades genera controversia sobre el rol docente

Un profesor universitario descubrió que su imagen y voz fueron utilizadas por una IA para crear cursos sin su consentimiento, reabriendo el debate educativo.

El uso de inteligencia artificial en universidades genera controversia sobre el rol docente

Chris Hanlon, profesor de literatura en la Universidad Estatal de Arizona, denunció que su rostro y voz fueron utilizados por la herramienta ASU Atomic para impartir cursos que él nunca dictó. La plataforma utiliza fragmentos de clases grabadas de docentes de la institución para generar módulos educativos personalizados, combinando materiales existentes mediante inteligencia artificial sin solicitar permiso previo a los autores.

El docente describió el resultado como una creación artificial que, si bien busca democratizar el acceso al conocimiento, plantea interrogantes sobre el uso del trabajo intelectual. Mientras que un modelo de lenguaje puede procesar información en segundos, carece de la capacidad para dar sentido a una secuencia pedagógica o adaptarse a las preguntas y contextos específicos de los estudiantes en el aula.

Durante las pruebas, se detectaron errores significativos, como la alteración de nombres de críticos literarios. Además, el caso expone una problemática laboral y política, ya que, aunque las grabaciones son propiedad de la universidad, existe una diferencia sustancial entre compartir una clase y permitir que una máquina fragmente y reorganice el contenido, despojando al docente de su control pedagógico.

La promesa de personalización educativa también es cuestionada, ya que el procesamiento masivo de datos tiende a estandarizar los contenidos, perdiendo el sentido original de la enseñanza. El debate central no es tecnológico, sino sobre la naturaleza del conocimiento y la función de la universidad como un espacio de discusión y transformación de ideas, más allá de la simple distribución de información.