En Siria, la gestión del patrimonio cultural enfrenta una creciente ola de críticas por parte de ciudadanos y especialistas. La controversia se centra en la adjudicación de sitios históricos a empresas privadas, una práctica que ha generado movilizaciones sociales en lugares como Damasco y la zona rural de Hama. En la capital, el proyecto para intervenir el Khan Asaad Pasha, un caravasar otomano declarado Patrimonio de la Humanidad, fue cancelado tras la presión pública, mientras que en las afueras de Salamiye, las protestas lograron frenar excavaciones que se realizaban a plena luz del día.
El arqueólogo e historiador Abderrazzaq Muaz cuestionó el manejo de estos bienes, subrayando que el patrimonio pertenece a la sociedad y no a la administración de turno. Muaz enfatizó que la ciudadanía tiene el derecho fundamental de conocer los detalles, autorizaciones y objetivos de cualquier proyecto que afecte los sitios históricos. Por su parte, el periodista Faysal Allush denunció la falta de transparencia y la disparidad en las respuestas oficiales, sugiriendo una preocupante fragmentación en la toma de decisiones estatales.
Desde el ámbito oficial, Ayman Nabo, subdirector general de Antigüedades y Museos, admitió en la televisión estatal que se omitieron pasos legales en el caso del Khan Asaad Pasha, argumentando que las leyes actuales son restrictivas y que la economía debe seguir funcionando. Mientras tanto, en el plano internacional, el gobierno sirio ha utilizado reproducciones de artefactos históricos como obsequios diplomáticos, al tiempo que ha recibido piezas devueltas por Estados Unidos y Francia.
La opacidad sobre el destino de los bienes culturales se agrava con incidentes como el robo de seis estatuas romanas del Museo Nacional de Damasco, cuyo paradero sigue siendo desconocido. En otros casos, como el yacimiento de Tell Sheikh Ali, las autoridades locales se enfrentan a excavaciones que operan bajo permisos supuestamente coordinados con el gobierno central, aunque la Dirección de Antigüedades asegura que dichas autorizaciones nunca fueron emitidas.




