En los últimos 30 años, solo un gobierno logró la reelección en un contexto de economía recesiva: el de Carlos Menem en 1995. Aquella gestión enfrentó una caída industrial y un desempleo récord, pero mantuvo la estabilidad cambiaria y una inflación nula. Este antecedente es analizado hoy por inversores en Wall Street, quienes observan con incertidumbre el modelo de Javier Milei ante la falta de dinamismo en sectores intensivos en mano de obra y la persistencia de dudas sobre el financiamiento futuro.
La preocupación en los mercados financieros se refleja en indicadores como el riesgo país, que alcanzó los 648 puntos, y una inflación que mostró un leve rebote en septiembre. Según informes de entidades financieras, existe una percepción de que el crecimiento económico será heterogéneo y que la probabilidad de reelección del actual gobierno no está asegurada bajo las condiciones actuales. FIEL estima que el crecimiento anual para 2026 sería inferior al 1,5%, una cifra distante de las proyecciones iniciales.
Ante este escenario, economistas y analistas sugieren alternativas como un ajuste en la política monetaria o un tipo de cambio más alto para reducir los costos de la transición. Por su parte, el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, ha señalado que el ciclo monetario se encuentra en proceso de normalización y anticipó la llegada de un estímulo monetario, apostando a la recuperación del crédito privado como motor de crecimiento en lugar de un aumento del gasto público.
El frente político también es objeto de atención en el exterior, donde se aguardan definiciones sobre el futuro de las PASO y la capacidad del oficialismo para establecer acuerdos con gobernadores. En este marco, el Presidente tiene previsto participar en la Expo Argentina Oil & Gas en Neuquén, donde se espera un encuentro con el gobernador Rolando Figueroa, en un contexto donde el gobierno busca despejar dudas sobre su capacidad de financiamiento para 2027 sin acceso a los mercados internacionales.




