El actor Val Kilmer concretó en 2011 la venta de su extensa propiedad ubicada en el condado de San Miguel, Nuevo México. El terreno, que abarcaba aproximadamente 2.150 hectáreas a orillas del río Pecos, fue adquirido por el ejecutivo petrolero Benjamin A. Strickling III y su esposa, Roxann, por un valor de 18,5 millones de dólares. La cifra final representó una reducción significativa respecto a los 33 millones de dólares que el artista había solicitado inicialmente en 2009.
Kilmer, quien compró el predio en la década de 1990, transformó el lugar en un refugio personal y posteriormente en un proyecto de hospitalidad. El complejo incluía una residencia principal, cabañas para huéspedes, establos y graneros. A pesar de las controversias iniciales, el actor logró obtener la autorización de las autoridades locales para operar un alojamiento con desayuno y alquilar cabañas, aprovechando los manantiales y senderos naturales de la zona.
La propiedad formaba parte del histórico Forked Lightning Ranch, un terreno que en el pasado perteneció al empresario Buddy Fogelson y a la actriz Greer Garson. Tras el fallecimiento de Fogelson, el rancho original fue dividido entre sus herederos, permitiendo que parcelas del mismo fueran adquiridas por figuras como Kilmer y la actriz Jane Fonda.
El proceso de venta fue prolongado y estuvo marcado por ajustes constantes en el precio. Antes de ofrecer la totalidad del terreno, el actor había intentado comercializar partes del mismo sin éxito. Tras la operación de 2011, la zona continuó vinculada a iniciativas de preservación y actividades recreativas, manteniendo su conexión con el patrimonio histórico de la región y el Parque Histórico Nacional Pecos.




