En un paso fundamental para fortalecer la estructura productiva de la región, el Municipio de San José de Feliciano concretó una inversión estratégica que busca cambiarle la cara a la labor diaria de los productores locales. Con un desembolso superior a los 2.161.000 pesos, obtenidos íntegramente de las arcas municipales, se llevó a cabo la entrega de equipamiento de última generación destinado al Polo Hortícola. Esta medida no solo responde a una necesidad de modernización técnica, sino que se inscribe en una política de Estado más amplia, pensada para apuntalar el trabajo genuino, fomentar la autosuficiencia alimentaria y mejorar, de manera sustancial, la eficiencia de cada una de las jornadas de cultivo.
El núcleo de este equipamiento está pensado para aliviar la carga física de los trabajadores y optimizar el rendimiento de la tierra, reconociendo que la tecnología es un aliado ineludible en el agro actual. Entre las herramientas entregadas, destaca un motocultivador de la marca Stihl, cedido bajo la modalidad de comodato, que permitirá mecanizar las tareas de labranza y preparación del suelo de forma mucho más ágil. De esta manera, el esfuerzo manual que antes consumía gran parte del tiempo y energía de los productores ahora puede ser canalizado hacia otras etapas críticas del proceso productivo, garantizando así un ciclo de trabajo más dinámico y menos desgastante para quienes cuidan la tierra todos los días.
Además del motocultivador, la dotación incluyó la incorporación de un boyero eléctrico solar de avanzada, un elemento que representa un cambio de paradigma en la protección de los cultivos. Este dispositivo no solo cumple la función de resguardar los sembradíos frente a posibles daños externos, sino que lo hace aprovechando las energías renovables, lo cual elimina cualquier costo operativo ligado al consumo eléctrico. Esta implementación no es un dato menor: se alinea con las tendencias globales de sostenibilidad y agricultura responsable, demostrando que el municipio está buscando soluciones inteligentes que reduzcan el impacto ambiental y, al mismo tiempo, alivien los gastos fijos de las familias productoras.
En la actualidad, este proyecto integral cobija y sostiene a cinco familias de la zona que han encontrado en el Polo Hortícola una plataforma de crecimiento y desarrollo competitivo. El intendente Arévalo subrayó durante el acto de entrega que la inversión pública debe ser el motor que impulse el esfuerzo privado, destacando que el objetivo final es brindar mejores condiciones de vida a través de una mejora en el trabajo diario. Según el mandatario, el fortalecimiento de este polo es una señal clara de que el gobierno local está convencido de que, al tecnificar el sector, se genera un efecto derrame positivo que termina beneficiando a todo el entramado social de Feliciano.
Finalmente, esta iniciativa se consolida como una apuesta firme por una matriz agrícola eficiente y moderna, que pretende dejar atrás los métodos tradicionales que limitaban la capacidad de crecimiento de los pequeños productores. Al facilitar el acceso a herramientas que de otro modo serían inalcanzables para los trabajadores independientes, el Municipio está nivelando la cancha y ofreciendo igualdad de oportunidades para que el producto local pueda competir en mejores condiciones dentro del mercado. La intención a largo plazo es clara: establecer un modelo productivo que sea capaz de sostenerse en el tiempo, generando arraigo y bienestar para las familias que ven en la horticultura no solo un medio de vida, sino una forma de construir el futuro de la comunidad.
