La Municipalidad de Paraná mantiene un seguimiento sobre la prestación del servicio de transporte público a cargo de la empresa San José SA. Esto ocurre luego de que la concesionaria decidiera no renovar los contratos de 20 trabajadores hace casi 20 días. Según informó el secretario de Seguridad Vial, Movilidad y Ordenamiento Urbano, Kevin Bolzán, la empresa se encuentra en etapa de capacitación y prueba de nuevos choferes provenientes de otras firmas locales para cubrir esas vacantes.
Desde la compañía admitieron que el recambio de personal ha impactado en la frecuencia, particularmente en horas fuera de los picos de demanda. Ante esta situación, el municipio ha emitido órdenes a la empresa para asegurar la reposición del servicio, bajo apercibimiento de sanciones económicas en caso de incumplimiento. Bolzán aclaró que la gestión municipal se limita al control de la prestación y no interviene en las decisiones empresarias sobre la contratación de personal.
El funcionario señaló que las líneas B y E han presentado los mayores inconvenientes operativos. El esquema actual prioriza los horarios de ingreso y egreso escolar, así como las necesidades de docentes y empleados públicos, que concentran el mayor uso del sistema. Según datos oficiales, el movimiento de pasajeros cae de forma pronunciada los fines de semana, pasando de 30.000 boletos en días hábiles a 3.000 los domingos.
Bolzán destacó que, a pesar de los ajustes, el mes de junio marcó un récord en la cantidad de boletos cortados, superando las cifras de octubre del año pasado. La política municipal actual busca optimizar los recursos enfocándose en los horarios de mayor demanda, debido a que circular con frecuencias amplias en momentos de poco uso implica un costo operativo elevado.
