Un clima de profunda consternación envuelve a la localidad bonaerense de Don Torcuato luego de que se confirmara el trágico hallazgo de Luisana Gallardo, una joven de 27 años oriunda de Gualeguaychú, quien se encontraba en la etapa final de su embarazo. La mujer, que había sido vista por última vez el pasado domingo cuando salió de su domicilio en el barrio Bancalari con la intención de realizar unas compras, fue hallada cerca de la medianoche en las inmediaciones de su hogar en un estado de vulnerabilidad extrema. Lamentablemente, el desenlace del caso está marcado por el dolor, ya que al ser asistida por el personal de salud se confirmó que su bebé había nacido sin vida, un hecho que ha conmocionado a toda la comunidad y a sus familiares que aguardaban con ansias el nacimiento.
La odisea comenzó cuando la joven, que cursaba un embarazo de nueve meses y tenía programada una inducción de parto para este mismo lunes, se ausentó de su casa entre las 17 y las 17.30 del domingo. Según relató su madre, Liliana Flecha, el último contacto que Luisana tuvo con su entorno fue un mensaje enviado a su abuela en el que le comunicaba que salía brevemente a comprar. Ante la falta de noticias y el paso de las horas, sus familiares, amigos y su pareja iniciaron una desesperada búsqueda por todo el barrio y centros hospitalarios de la zona, sin lograr obtener rastro alguno de su paradero durante todo el domingo, lo que derivó en momentos de angustia y desesperación total.
El hallazgo ocurrió gracias a un llamado al 911 que alertó sobre la presencia de la joven en una zona agreste, caracterizada por la presencia de matorrales, cercanía al arroyo Bancalari y las vías del ferrocarril. Al llegar al lugar, el personal policial y sanitario encontró a Luisana inconsciente y con evidentes signos de haber sufrido una agresión física violenta, presentando un fuerte traumatismo en la zona del cráneo y diversas heridas en el resto de su cuerpo. Fue trasladada de urgencia al Hospital Materno Infantil de Tigre, donde los facultativos médicos confirmaron el peor escenario respecto al bebé y estabilizaron, en la medida de lo posible, el estado físico de la joven madre.
En cuanto a los recuerdos de la víctima, su madre señaló con pesar que Luisana no logra reconstruir los momentos exactos que atravesó durante las horas que permaneció desaparecida, lo que complica la reconstrucción cronológica de los hechos para las autoridades. La confusión y el estado de shock en el que se encuentra la joven son totales, impidiendo que pueda brindar detalles precisos sobre qué fue lo que ocurrió desde el momento en que salió de su casa hasta que fue encontrada por los efectivos policiales. La familia, que había viajado de urgencia desde Entre Ríos ante la noticia de la desaparición, ahora se encuentra enfocada en el proceso de recuperación de Luisana mientras intenta procesar la pérdida irreparable del bebé que estaba a punto de dar a luz.
Por estas horas, la Justicia y las fuerzas de seguridad han iniciado una investigación exhaustiva para intentar esclarecer este suceso que, a todas luces, presenta ribetes criminales. Los peritos se encuentran analizando la zona del hallazgo y recolectando posibles testimonios o registros fílmicos de cámaras de seguridad que puedan arrojar luz sobre las circunstancias en las que la joven resultó herida. Mientras el dolor y la impotencia reinan en el entorno cercano de la familia, crece la exigencia de respuestas claras ante un episodio que ha dejado una vida trunca y a una joven víctima que, además de los traumas físicos, deberá enfrentar el duelo más difícil de su vida en medio de un proceso judicial que recién comienza.
