Trabajadores del Hospital Escuela llevaron adelante tres jornadas de asamblea y retención de servicios con el objetivo de visibilizar la compleja situación que atraviesa la atención pública en salud mental. La medida, que incluyó un corte momentáneo sobre calle Ambrosetti, buscó denunciar la falta de insumos, las deficiencias edilicias y la carencia de nombramientos de personal, factores que dificultan la respuesta ante una demanda creciente de pacientes.
Matías Passi, secretario de Derechos Humanos de ATE Entre Ríos y delegado hospitalario, advirtió que el incremento en las consultas, derivado del deterioro de la situación socioeconómica, choca con una estructura de trabajo limitada y sin los recursos necesarios. El dirigente cuestionó que, a pesar de los anuncios oficiales sobre fondos destinados a la salud mental, dichas mejoras no se ven reflejadas en el establecimiento de referencia provincial.
La crisis de recursos humanos fue otro eje central del reclamo. Según datos del gremio, el sistema público provincial dispone únicamente de 38 psiquiatras para atender a toda la población de Entre Ríos. Esta situación, sumada a las diferencias salariales con el sector privado, ha provocado la renuncia de diversos profesionales, lo que genera una sobrecarga laboral para quienes deciden permanecer en el Estado.
Finalmente, los trabajadores recordaron que el sindicato mantiene una agenda de reclamos pendiente con las autoridades sanitarias. Según precisó Passi, el 22 de septiembre del año anterior se presentó una serie de peticiones ante el ministro de Salud, Daniel Blanzaco, en un encuentro donde se acordó una nueva reunión que, hasta la fecha, no se concretó. Tras la protesta, los empleados continuaron con sus asambleas para determinar los pasos a seguir durante la próxima semana.
