La reciente reunión en el Hotel Emperador entre Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa logró una calma momentánea en el peronismo, aunque las disputas de liderazgo continúan vigentes. Durante un acto por el cuarto aniversario del intento de magnicidio contra Cristina Kirchner, su hijo lanzó críticas indirectas hacia el gobernador bonaerense, quien no fue invitado a suscribir el documento ni a participar del encuentro frente al domicilio de la ex presidenta.
Durante su discurso, Máximo Kirchner cuestionó las posturas que sugieren la renovación del peronismo y arengó a los militantes que respaldan la conducción de su madre. El líder de La Cámpora defendió la vigencia de la ex mandataria como figura central, a pesar de sus actuales impedimentos legales para ejercer cargos públicos, y criticó a quienes sostienen que su ciclo político ha finalizado.
Por su parte, desde el entorno de Kicillof mantuvieron silencio ante los cuestionamientos y señalaron su intención de avanzar con una agenda propia hacia 2027. El gobernador prepara un plenario nacional del Movimiento Derecho al Futuro para el 19 de septiembre en Villa Domínico, donde buscará consolidar el apoyo de diversos sectores sindicales y productivos.
En paralelo, el sector del Frente Renovador sostiene la proyección de Sergio Massa como posible postulante. El diputado provincial Alexis Guerrera defendió la candidatura del ex ministro de Economía y remarcó la importancia de las elecciones primarias como herramienta de orden interno, en un escenario donde aún persisten las diferencias sobre el camino a seguir para enfrentar al modelo de Javier Milei.
