Santiago Caputo, asesor presidencial y consultor de la Secretaría General de la Presidencia, utilizó su cuenta de la red social X para vincular el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas con una postura geopolítica contra el Islam. El funcionario sostuvo que el Reino Unido atraviesa un proceso de colonización islámica y afirmó que, ante la relevancia estratégica del Atlántico Sur, Occidente no puede permitir la injerencia de un Estado islámico en esa zona.
El mensaje de Caputo, que fue compartido por el presidente Javier Milei, surgió a partir de un video que muestra a la diputada laborista de origen somalí, Sagal Abdi-Wali, jurando su banca en la Cámara de los Comunes sobre el Corán. El asesor calificó este hecho como una tragedia histórica y argumentó que la recuperación de las islas debe ser considerada una causa de Occidente, omitiendo en su exposición referencias a la ocupación colonial de 1833 o a las resoluciones de las Naciones Unidas.
Esta declaración se produjo un día después de que el Reino Unido otorgara el aval final para el desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion en el Área Norte de las islas. El plan, operado por la firma israelí Navitas Petroleum junto a la británica Rockhopper Exploration, motivó que la Argentina solicitara medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para frenar la explotación de recursos en la zona.
El reclamo histórico argentino por la soberanía de las Islas Malvinas se sustenta en la Constitución Nacional y en la Resolución 2065 de la Asamblea General de la ONU, que instan a la resolución pacífica de la disputa mediante negociaciones. Mientras tanto, las empresas involucradas en el proyecto Sea Lion mantienen sanciones en el país y son objeto de una investigación en una causa penal federal.




