La relación entre River Plate y la AFA atraviesa un momento de marcada tensión, con los arbitrajes y las intervenciones tecnológicas en el centro de la escena. Entre 2025 y 2026, el club fue el más afectado por la anulación de goles mediante el VAR, sumando un total de diez tantos invalidados, seguido por Estudiantes y Platense con siete cada uno. De estos diez casos, seis ocurrieron durante el presente año y cuatro en la temporada anterior.
Las revisiones han generado controversia en varios encuentros. En un partido ante Barracas Central, el árbitro Andrés Zunino anuló un gol de Fabricio Bustos tras la intervención de Héctor Paletta en el VAR, quien señaló una infracción previa. Asimismo, en un empate sin goles frente a San Lorenzo, Nicolás Ramírez invalidó un tanto de Enzo Pérez por un supuesto fuera de juego de Gonzalo Montiel, a pesar de que la jugada tuvo una secuencia posterior donde el equipo rival recuperó la posesión.
Otros casos incluyen decisiones milimétricas o polémicas, como el gol anulado a Miguel Borja ante Riestra por una posición adelantada difícil de determinar, o el tanto invalidado a Sebastián Driussi frente a Rosario Central tras una serie de rebotes. En este último encuentro, el árbitro Facundo Tello anuló la acción tras la revisión de Andrés Merlos y Nelson Sosa en el VAR.
La acumulación de estas decisiones ha incrementado el malestar en el club, especialmente ante la proximidad de encuentros clave. La disparidad en los criterios de revisión, como ocurrió en un partido donde se anuló un gol por offside pero no se revisó un posible penal por empujón, refuerza el clima de disconformidad que rodea a la institución en su vínculo con la conducción arbitral.




