El reciente empate frente a Independiente profundizó el complejo momento futbolístico que atraviesa Racing. Lo que se proyectaba como un salto de calidad institucional ha derivado en una crisis deportiva, marcando el que es considerado el peor año de la última década para la institución, periodo que anteriormente había cosechado seis títulos entre nacionales e internacionales.
El equipo se encuentra actualmente en una posición crítica en la tabla anual, con la posibilidad de descender al puesto 23 de 30 equipos. Esta situación refleja una campaña marcada por la inestabilidad, donde el plantel ha mostrado una falta de jerarquía y ausencia de líderes dentro del campo de juego, alejándose de las expectativas generadas tras haber sido semifinalista de la Copa Libertadores el año anterior.
La gestión deportiva ha estado marcada por diversos desaciertos, incluyendo la salida de Costas y el intento fallido de incorporar a Vojvoda. Actualmente, Chirola Romero se desempeña como técnico interino, intentando contener una situación que ha dejado al club prácticamente sin posibilidades de clasificar a torneos internacionales para la próxima temporada.
El clima en el club se ve afectado por el descontento de los hinchas y una dirigencia cuestionada por sus decisiones. Con un proyecto deportivo que parece carecer de rumbo claro, el equipo se encamina a finalizar el año con un rendimiento estadístico negativo, acumulando menos puntos que partidos disputados en el torneo actual.




