La escasez de pediatras en Entre Ríos genera inquietud entre los profesionales de la salud. Factores como los bajos salarios, la alta carga laboral, el pluriempleo y las dificultades en los pagos de las obras sociales han dificultado el ingreso de nuevos médicos a la especialidad, impactando especialmente en la cobertura de atención en las localidades del interior provincial.
Anabela Collazo, presidenta de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) regional Río Paraná, señaló que desde hace años se registra una disminución en el ingreso de residentes. Esta tendencia, que se hizo evidente durante la conmemoración del Día del Pediatra el pasado 20 de octubre, provoca que muchas instituciones no logren cubrir sus vacantes, mientras que los médicos recién recibidos optan por otras ramas de la medicina.
La problemática también afecta la formación en subespecialidades críticas. Según explicó Collazo, la pediatría es la base para disciplinas como la neonatología, la gastroenterología y la infectología. Una menor cantidad de pediatras implica, a futuro, una reducción en el número de especialistas capacitados para atender áreas sensibles como la terapia intensiva pediátrica y la atención de recién nacidos prematuros.
El escenario se completa con la inestabilidad laboral y la necesidad de los profesionales de trabajar en múltiples lugares para sostener sus ingresos. Ante este panorama, la referente de la SAP subrayó la necesidad de implementar políticas de Estado que aborden el agotamiento de los médicos y mejoren las condiciones del sector, advirtiendo que la falta de recambio generacional pone en riesgo la atención infantil a largo plazo.




