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Patronato rescató un punto con sabor a poco en su visita a Carlos Casares

En un duelo cargado de intensidad correspondiente a la decimoséptima fecha de la Zona B de la Primera Nacional, Patronato de Paraná no pudo sostener la...

Patronato rescató un punto con sabor a poco en su visita a Carlos Casares

En un duelo cargado de intensidad correspondiente a la decimoséptima fecha de la Zona B de la Primera Nacional, Patronato de Paraná no pudo sostener la ventaja inicial y terminó igualando 1 a 1 frente a Agropecuario en condición de visitante. El encuentro, que tuvo pasajes de mucha fricción y una marcada alternancia en el dominio territorial, dejó al equipo entrerriano con un sabor amargo, no solo por la unidad cedida ante un rival directo, sino fundamentalmente por la compleja situación que debió afrontar durante gran parte del segundo tiempo al quedarse con un jugador menos debido a una expulsión que condicionó el plan de juego trazado por el cuerpo técnico.

El trámite del cotejo comenzó con un Agropecuario buscando imponer condiciones desde el pitazo inicial, intentando asfixiar la salida del elenco paranaense. Apenas iniciado el cronómetro, el Sojero dio un aviso concreto cuando una imprecisión en la entrega de Brandon Cortés permitió que Brian Blando habilitara a Lorenzo Barrera para marcar, aunque la acción fue correctamente invalidada por posición adelantada por el cuerpo arbitral. Patronato intentó absorber el impacto y responder con la misma moneda, buscando explotar los espacios con la movilidad de Renzo Reynaga, quien probó desde ángulos cerrados pero sin la puntería necesaria para inquietar seriamente a la estructura defensiva local.

La apertura del marcador llegó de una manera inesperada, casi como un premio a la astucia del Patrón. A los 23 minutos, tras una pelota detenida mal ejecutada por los locales, Valentín Pereyra comandó una transición rápida y punzante que terminó con un remate de Reynaga despejado en la línea por Tomás Lecanda. Sin embargo, el rebote quedó servido para Maximiliano Rueda, quien desde una distancia considerable, cerca de los 30 metros, sacó un derechazo potente y preciso que se clavó en el fondo de la red, desatando la algarabía de la visita y obligando al dueño de casa a replantear sus ambiciones ante un equipo entrerriano que, por momentos, parecía tener el control psicológico del encuentro.

El desarrollo del complemento estuvo marcado por un quiebre fundamental a los 54 minutos: la expulsión de Valentín Pereyra. La tarjeta roja obligó al Rojinegro a replegarse y resignar gran parte de su vocación ofensiva para priorizar el orden defensivo. Casi de manera inmediata, Agropecuario capitalizó esa superioridad numérica. Solo dos minutos después de la salida de Pereyra, un centro enviado por Rodrigo Mosqueira encontró una respuesta dubitativa en la última línea visitante, permitiendo que Brian Blando se elevara en el área y conectara de cabeza para establecer la paridad definitiva en el marcador, un gol que premiaba la insistencia del conjunto de Carlos Casares.

En la etapa final del partido, el encuentro se tornó un ejercicio de resistencia para Patronato. A pesar de contar con un hombre menos, los dirigidos por el Rojinegro intentaron aguantar las embestidas de un Sojero que, impulsado por el empate y el empuje de su gente, volcó todo su potencial al ataque. Incluso con la inferioridad, la visita tuvo una chance inmejorable para llevarse los tres puntos a través de una corrida de Alejo Miró, quien tras ingresar desde el banco, logró ganar metros en velocidad pero no pudo definir con frialdad frente a la salida del arquero Luciano Acosta. Finalmente, el pitazo marcó una repartición de puntos que deja al equipo de Paraná con la necesidad de ajustar piezas para la continuidad de un torneo siempre exigente.