El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, impartió la orden de evacuar asentamientos en Cisjordania que no cuentan con autorización oficial según la legislación israelí. La medida, confirmada por el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, busca contener la escalada de violencia protagonizada por colonos radicales contra la población palestina.
La decisión surge en un contexto de fuerte presión por parte de Estados Unidos. El embajador estadounidense, Mike Huckabee, condenó recientemente los actos violentos perpetrados por colonos, calificándolos de "terrorismo" y "actos delictivos". A esto se suman las posibles sanciones europeas y las condenas de la ONU, que consideran ilegales estas colonias bajo el derecho internacional.
Internamente, la medida también responde a la necesidad de frenar el desgaste político de Netanyahu ante la proximidad de elecciones generales. Pese a que Smotrich manifestó su rechazo a esta evacuación y defendió su gestión previa de expansión en la zona, la orden se centra en puestos de avanzada precarios ubicados en territorios bajo control de la Autoridad Palestina.
La violencia en Cisjordania ha registrado un incremento constante desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. Actualmente, en dicho territorio conviven aproximadamente tres millones de palestinos y más de 500.000 israelíes instalados en colonias, en medio de un clima de redadas periódicas y ataques frecuentes.
