La Municipalidad aprobó un nuevo Reglamento de Habilitaciones Comerciales, Industriales y de Servicios con el propósito de modernizar la gestión pública y reducir la burocracia. Esta normativa reemplaza a la vigente desde 2008 e incorpora procedimientos diferenciados según el nivel de riesgo de cada actividad, priorizando el uso de herramientas digitales para agilizar el proceso.
El cambio central beneficia a las actividades de baja complejidad, que constituyen la mayoría de los establecimientos locales. En estos casos, los interesados podrán comenzar su actividad de manera inmediata tras completar el trámite y presentar la documentación requerida, quedando las inspecciones municipales para una etapa posterior. Si durante dichas verificaciones se detectaran omisiones o falsedades, la habilitación será revocada y se aplicarán sanciones.
Héctor Bergara, secretario de Fiscalización, Control Urbano y Actividades Comerciales, señaló que el régimen busca avanzar hacia un Estado más ágil que facilite la inversión y el emprendimiento sin descuidar los controles de seguridad. Para las actividades de complejidad media y alta, se mantienen las exigencias técnicas actuales, aunque el proceso también se verá optimizado mediante el uso de tecnología.
Entre las novedades, el reglamento extiende la vigencia de las habilitaciones a seis años para los rubros de baja complejidad, manteniendo cuatro años para el resto. Además, se reemplazará el certificado físico por un Código QR que permitirá consultar en tiempo real la vigencia, el titular, el rubro y otros datos relevantes del establecimiento.
Todo el procedimiento se gestionará a través del Sistema Integral de Administraciones Tributarias (SIAT). A través de esta plataforma, los usuarios podrán presentar documentación, completar declaraciones juradas, realizar el seguimiento de su expediente y recibir notificaciones de manera electrónica.
