Noemí Benítez, madre de dos hijos, fue hallada sin vida el pasado domingo cerca de las 9 de la mañana en un asentamiento del barrio La Bianca. Según el relato de una allegada, Fernanda Villafañe, fueron los padres de la víctima quienes descubrieron el cuerpo sentado, rodeado por sogas y con lesiones visibles en el rostro, el labio y la espalda, sugiriendo que habría sido arrastrada antes de su fallecimiento.
El caso generó fuertes cuestionamientos debido a que el primer certificado de defunción consignaba una identidad errónea y definía el deceso como una "autodeterminación". Tras el reclamo de la familia, el documento fue rectificado: la joven fue correctamente identificada y la causa de muerte se caratuló como "muerte violenta" y "asfixia". Actualmente, la investigación está a cargo de la fiscal Daniela Montangie.
Los familiares y allegados rechazan la hipótesis del suicidio basándose en el estado del cuerpo y la escena del hallazgo. Señalan que la víctima estaba sentada en un árbol de escasa altura y que su vestimenta permanecía seca. Además, vecinos han mencionado haber escuchado gritos y haber presenciado el traslado del cuerpo desde una vivienda hacia el sitio donde fue encontrado finalmente.
En el marco del expediente judicial, dos hombres se presentaron de forma voluntaria ante las autoridades y una tercera persona fue trasladada para prestar declaración. Mientras avanza la investigación, la familia de Benítez espera la entrega del cuerpo para poder realizar las exequias y solicita asesoramiento legal, ante la falta de recursos económicos para costear un abogado particular.
