Economía

Impacto climático severo en la producción ganadera entrerriana

Lluvias, frío y falta de sol afectan la salud, el bienestar animal y la productividad en tambos, rodeos bovinos y ovinos de Entre Ríos.

Impacto climático severo en la producción ganadera entrerriana

La producción ganadera en Entre Ríos atraviesa serias complicaciones debido a una sucesión de jornadas marcadas por lluvias, bajas temperaturas, humedad y viento. Mariano Ferreira, médico veterinario del INTA Paraná, advirtió que la extensión de este periodo climático adverso impacta directamente en el rendimiento productivo y en el bienestar de los animales criados a campo, obligándolos a consumir sus propias reservas corporales para regular su temperatura.

Los tambos figuran entre los sectores más perjudicados. La presencia de barro constante ha generado un aumento en cuadros de mastitis y pietín, complicando las tareas sanitarias y de manejo tras el ordeñe. A esto se suma que la falta de sol y el exceso de agua frenaron el desarrollo de las praderas, forzando a los productores a restringir el acceso a los potreros para evitar daños por pisoteo y a utilizar de forma anticipada las reservas de alimento almacenado, como rollos y fardos.

El sector ovino también reportó consecuencias severas durante la etapa de nacimientos. Según el especialista, los corderos recién nacidos presentan escasas reservas energéticas para soportar la inclemencia climática, lo que ha derivado en una mayor mortandad. Ante esta situación, se enfatizó la necesidad de recuperar la infraestructura de refugios y construir reparos, especialmente contra los vientos del sureste, para proteger a los animales de las condiciones extremas.

Finalmente, Ferreira destacó que la combinación de frío, humedad y la dificultad para descansar adecuadamente incrementa los niveles de estrés en el ganado, elevando los índices de cortisol en sangre. Estas condiciones no solo afectan la salud individual de los animales, sino que también se traducen en pérdidas económicas directas para los establecimientos productivos, los cuales deben priorizar hoy el bienestar animal como un pilar de su rentabilidad.