Las cuatro yeguas de polo que murieron fulminadas por un rayo en el Jockey Club de San Isidro pertenecían a Alejandro Checchi, socio de la entidad donde practica el deporte hace más de una década. Checchi es un financista que participa habitualmente en torneos de bajo handicap, una categoría destinada a jugadores amateurs.
El propietario, quien también se desempeña como socio gerente en la empresa Core Capital, cuenta con una extensa trayectoria en el sector financiero, habiendo trabajado en instituciones como el Citi, República y Finansur. Actualmente, posee domicilio fiscal en San Jacinto, Uruguay, y es aficionado a diversas disciplinas deportivas como el golf, el esquí y el kitesurf.
Respecto a los animales, se estima que cada una de las cuatro yeguas tenía un valor de mercado aproximado de 20.000 dólares. Especialistas en la materia explicaron que, si bien existen caballos de menor valor, los ejemplares adecuados para la competencia suelen tener un costo de hechura que parte de los 15.000 dólares y puede superar los 30.000 dólares según su nivel de entrenamiento.
En el ámbito del polo de alto handicap, los valores de los caballos de pedigree pueden ser significativamente superiores. Los ejemplares destinados a torneos internacionales de elite, como la Triple Corona Argentina o el Abierto de Estados Unidos, suelen alcanzar precios de mercado que oscilan entre los 50.000 y más de 150.000 dólares.




