El director técnico de Boca, Rodolfo Arruabarrena, manifestó su intención de que el juvenil Leonel Flores se mude de su actual domicilio en Béccar hacia Puerto Madero. El entrenador argumentó que el traslado diario del futbolista, que puede extenderse hasta una hora y media debido al tránsito, afecta su descanso y rendimiento, por lo que busca optimizar la logística para que el trayecto hacia el predio de entrenamiento se reduzca a unos 25 o 30 minutos.
Arruabarrena destacó el presente del joven jugador, quien recientemente tuvo una destacada actuación con dos goles en la victoria frente a Unión, pero enfatizó la necesidad de protegerlo y aconsejarlo. El técnico señaló que, aunque Flores mantiene los pies sobre la tierra, es fundamental que tanto el club como su entorno familiar tomen decisiones que favorezcan su crecimiento profesional.
La distancia actual desde la zona norte del conurbano hasta el predio de entrenamiento es de aproximadamente 47 kilómetros, un trayecto que se complica por la congestión vehicular en horas pico. En contraste, una mudanza a Puerto Madero permitiría un acceso más directo a las autopistas, facilitando un viaje más ágil y menos desgastante para el deportista.
El entrenador subrayó que su insistencia responde a una cuestión de cuidado personal y profesional hacia el jugador. Si bien reconoció que la decisión final depende de cuestiones familiares y de arraigo, insistió en que el objetivo es que el futbolista cuente con las mejores condiciones posibles para su desarrollo en el club.




