El Gobierno nacional promulgó la reforma del Régimen de Zona Fría, una medida que altera el esquema de subsidios al gas natural y derivará en incrementos en las facturas de los usuarios. La nueva legislación, que aún aguarda su reglamentación, modifica la metodología de cálculo de los descuentos y restringe el acceso a la asistencia para los hogares que fueron incorporados al sistema durante la ampliación de 2021.
Hasta el momento, los descuentos del 30% y 50% se aplicaban sobre la tarifa plena, la cual incluye el precio del gas, el transporte y la distribución. Con la reforma, las bonificaciones se calcularán exclusivamente sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), excluyendo los otros dos componentes. Según Julián Rojo, investigador del IIEP-UBA-CONICET, este cambio provocará un salto en el valor final de las boletas, sumado a las actualizaciones tarifarias habituales.
La modificación impacta tanto en las regiones históricamente comprendidas, como la Patagonia, la Puna y el departamento mendocino de Malargüe, como en las localidades de clima templado sumadas en 2021, principalmente en Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Los usuarios incorporados en esa expansión dejarán de tener garantizado el descuento automático y deberán cumplir requisitos socioeconómicos para acceder a una bonificación adicional al esquema de Subsidios Energéticos Focalizados.
La secretaria de Energía, María Carmen Tettamanti, estimó que cerca de 1,6 millones de usuarios perderían los subsidios con este nuevo esquema. El régimen se financia a través de un fondo fiduciario alimentado por un recargo en la factura de los consumidores, el cual se fijó en hasta un 7,5%. La medida busca reducir la necesidad de transferencias del Tesoro Nacional, que debió complementar los fondos ante la insuficiencia de la recaudación por el recargo vigente.




