En agosto de 2024, el intendente de Concordia, Francisco Azcué, formalizó un convenio de cooperación con el Tiro Federal Argentino de la ciudad. El acuerdo, ratificado mediante el Decreto 1.092/2024, habilitaba al municipio a utilizar salones, pedanas y espacios abiertos de la institución para la capacitación del personal de la Subsecretaría de Seguridad Ciudadana.
El documento, que contó con las firmas de Azcué, el entonces secretario de Gobierno Luciano Dell’Olio, y las autoridades del Tiro Federal Eduardo Diana y Jorge Odorisio, establecía una vigencia de dos años. A cambio del uso de las instalaciones, la Municipalidad se comprometía a colaborar con recursos humanos y materiales para el mantenimiento del predio, incluyendo tareas de desmalezado, pintura y mejoras en luminarias.
Aunque el decreto formal no especificaba prácticas de tiro, el presidente del Tiro Federal, Eduardo Diana, había mencionado en su momento que el personal municipal realizaría entrenamientos en el lugar. A pesar de esto, no existen registros públicos que confirmen si las actividades de capacitación llegaron a concretarse durante la vigencia del convenio, que finalizó en agosto de 2026.
Este antecedente cobra relevancia en el marco del debate actual sobre la incorporación de armas no letales en la Guardia Urbana. La normativa original de creación de la Unidad de Prevención Municipal, sancionada en 2018, definía a los agentes como figuras orientadas a la prevención y mediación, prohibiendo expresamente la portación de cualquier tipo de arma.




