El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó la posibilidad de reanudar ataques militares contra Irán. Durante una charla con periodistas, el mandatario sostuvo que su país podría apoderarse del petróleo de la nación islámica e incluso tomar el control de todo su territorio. Ante la consulta sobre la duración del conflicto, Trump aseguró que podrían ponerle fin rápidamente.
En un mitin realizado en Florida, el presidente mencionó la posibilidad de ejecutar una nueva operación militar, haciendo referencia a la denominada "Furia Épica" realizada el 28 de febrero en coordinación con Israel. Estas declaraciones coinciden con reportes sobre planes militares elaborados por Estados Unidos e Israel para reanudar ataques tras las elecciones de mitad de mandato.
Paralelamente, el Departamento de Estado anunció una reducción de personal en sus embajadas de Jordania, Líbano, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos. La decisión responde a información de inteligencia que advierte sobre planes iraníes para atacar a ciudadanos estadounidenses en la región y otros países.
El director de Inteligencia Nacional, Jay Clayton, informó al secretario de Estado, Marco Rubio, que los esfuerzos de planificación por parte de Irán han alcanzado etapas avanzadas. Funcionarios de la Casa Blanca vincularon estos movimientos de personal con las amenazas provenientes tanto de Irán como de los rebeldes hutíes de Yemen.




