Diego Martínez se refirió al clima de tensión vivido en el Palacio Ducó tras la derrota de Huracán por 2-0 frente a Tigre. El director técnico reconoció el malestar de los simpatizantes, quienes manifestaron su descontento durante el encuentro, y sostuvo que la reacción del público es razonable debido a que el equipo no pudo obtener el resultado esperado.
El entrenador hizo hincapié en la dificultad de la situación actual, marcada por una racha negativa que complicó las aspiraciones del club en la fase regular del Torneo Clausura. Tras haber acumulado derrotas previas ante Barracas Central, Gimnasia y Rosario Central, el conjunto de Parque Patricios quedó supeditado a otros resultados para intentar clasificar a los playoffs.
Respecto a los cuestionamientos recibidos, Martínez afirmó que no avala la violencia, aunque admitió comprender el enojo de los hinchas como parte de la dinámica del fútbol local. El técnico remarcó que el equipo mantiene el enfoque en el próximo compromiso, donde deberán enfrentar a Argentinos Juniors en Paternal en la última fecha de la fase regular.
El presente de Huracán contrasta con el desempeño mostrado anteriormente en el semestre, donde el equipo logró una racha de siete encuentros sin perder y una victoria ante San Lorenzo. Actualmente, el club se encuentra con pocas posibilidades de acceder a copas internacionales a través de la tabla anual, objetivo principal planteado para este año.




