La Policía Federal Argentina desarticuló en Concordia una estructura logística dedicada al contrabando de cigarrillos y otras mercaderías hacia Uruguay. Tras una investigación que permitió reconstruir la modalidad de ingreso, almacenamiento y traslado de los productos, se llevaron a cabo ocho allanamientos en distintos barrios de la ciudad. Como resultado, seis personas fueron detenidas y posteriormente puestas en libertad, aunque permanecen supeditadas a la causa judicial.
La pesquisa determinó que la organización ingresaba cigarrillos provenientes de Paraguay por vía terrestre para concentrarlos en Concordia. Posteriormente, la mercadería era trasladada mediante embarcaciones hacia territorio uruguayo. Una vez concretada la venta, el dinero obtenido, que incluía dólares estadounidenses, regresaba a la ciudad argentina. Según la hipótesis, un cabecilla local coordinaba toda la operatoria.
Durante los procedimientos, los efectivos secuestraron vehículos de alta gama, embarcaciones acondicionadas para el cruce, motores de lancha, dispositivos electrónicos y documentación. Además, se incautó dinero en efectivo en pesos argentinos, dólares y pesos uruguayos. Los investigadores deberán analizar ahora el material tecnológico y los vehículos para confirmar su uso en las maniobras ilícitas.
Las medidas fueron ordenadas por la jueza federal Analía Ramponi, con la intervención del secretario Penal Iñaki Bosch. La investigación fue coordinada por la Fiscalía Federal de Concordia, a cargo de Francisco Bernhardt, junto con la secretaria Cintia Cibulskas.
