Un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) diseñó un robot inspirado en el movimiento y la piel de las serpientes para estudiar el intestino delgado. Este órgano, que mide entre 6 y 7,5 metros de longitud y tiene un diámetro estrecho, presenta desafíos significativos para los procedimientos médicos actuales, como la enteroscopia, que resulta lenta y laboriosa.
El dispositivo cuenta con un revestimiento texturizado que imita las escamas del reptil, permitiéndole ganar tracción y adherirse a la mucosa intestinal sin dañar el tejido. Su sistema de desplazamiento utiliza actuadores que se inflan en diversas combinaciones, controlados mediante un mando similar a un joystick, lo que permite al robot curvarse y extenderse en múltiples direcciones.
Las capacidades del robot incluyen la obtención de imágenes, la administración de fármacos y la realización de intervenciones como la extirpación de pólipos o la toma de muestras para biopsias. Según Giovanni Traverso, profesor de ingeniería mecánica en el MIT, el objetivo principal es lograr una evaluación más automatizada de este segmento del sistema digestivo.
El desarrollo, cuyos detalles fueron publicados en la revista Science Robotics, ya ha sido probado en modelos animales, logrando recorrer dos metros y administrar medicamentos con éxito. Los científicos continúan trabajando en el perfeccionamiento de estos sistemas para su futura implementación clínica.




