El presidente de Independiente Rivadavia, Daniel Vila, manifestó su fuerte malestar con el desempeño del árbitro Nicolás Ramírez tras la derrota de su equipo por 3-1 ante River en el Estadio Monumental. El dirigente, que exculpó a sus futbolistas por el rendimiento mostrado, calificó al juez de "bandido" y exigió que no vuelva a arbitrar encuentros de la institución mendocina.
La controversia escaló a las redes sociales, donde el dueño del Grupo América publicó un mensaje dirigido a Ramírez y al Director Nacional de Arbitraje, Federico Beligoy, tildándolos de "bandidos". Aunque el posteo fue eliminado minutos después, el directivo reiteró sus críticas ante los micrófonos, haciendo referencia a antecedentes previos que habrían perjudicado al equipo en otros torneos.
La relación entre Independiente Rivadavia y el árbitro cuenta con episodios de tensión anteriores. Uno de los puntos de conflicto más recordados fue el enfrentamiento del director técnico Alfredo Berti contra Ramírez en noviembre del año pasado, ocasión en la que el entrenador fue expulsado tras un fuerte intercambio verbal con el juez.
La preocupación en el club mendocino se acrecienta ante la designación de Ramírez para arbitrar la final de la Supercopa Argentina frente a Estudiantes, programada para el 11 de noviembre. Desde Mendoza observan con inquietud el historial reciente de este árbitro en finales disputadas por el elenco platense, las cuales concluyeron con victorias del conjunto dirigido por el Pincha.
