Un grupo de concejales opositores en Paraná presentó un proyecto de ordenanza para declarar la emergencia vial y de infraestructura urbana en toda la ciudad. La iniciativa cuenta con las firmas de los ediles Silvia Campos, Maximiliano Rodríguez Paulín, Rosana Toso, Pablo Donadío, Fabián Carbajal, Romina Todoni y Norberto Luis Jacob, quienes buscan redireccionar fondos públicos hacia la reparación de calles, el bacheo y la desobstrucción de desagües.
La propuesta plantea financiar estas obras mediante el recorte de gastos considerados superfluos, entre los que se incluyen la organización de espectáculos masivos, la pauta publicitaria y los aportes a entes de promoción. Según argumentaron, el estado actual de las calzadas representa un peligro cotidiano que afecta la circulación de los vecinos, dificulta el transporte público y retrasa el traslado de servicios de emergencia como ambulancias y bomberos.
El proyecto establece un orden estricto de prioridades para el ajuste presupuestario y propone suspender, mientras dure la medida, la licitación de nuevas fiestas públicas. Asimismo, la iniciativa exige una mayor transparencia administrativa, solicitando la publicación en tiempo real de los montos y zonas intervenidas, además de la creación de una Comisión de Seguimiento compuesta por representantes políticos, funcionarios de Obras Públicas, el Defensor del Pueblo y técnicos del Colegio de Ingenieros.
Finalmente, la norma incluye herramientas digitales para la participación ciudadana, como un mapa interactivo vinculado a la Línea 147 para el reporte de baches. También contempla exigencias adicionales, como la garantía mínima de un año para las obras realizadas por privados y un control más estricto sobre las empresas de servicios que intervienen la calzada para trabajos subterráneos.
