Carolina Álvarez logró un salto significativo en su carrera actoral tras su participación en la miniserie Mis muertos tristes, presentada como largometraje en el Festival de San Sebastián. En la producción, dirigida por Pablo Larraín y basada en relatos de Mariana Enriquez, Álvarez interpreta a Julie, un personaje central que comparte pantalla con figuras como Mercedes Morán, Dolores Fonzi y Alejandra Flechner. Su actuación fue destacada por la crítica y el público en el estreno mundial del proyecto, que próximamente llegará a Netflix.
La trayectoria de Álvarez en el mundo del espectáculo ha sido constante, a pesar de los obstáculos iniciales. Nacida en Córdoba y residente en Buenos Aires desde los cuatro años, comenzó su formación actoral a los 16. Durante años enfrentó rechazos en castings debido a los cánones de belleza de la industria, que no consideraban su contextura física como apta para roles protagónicos. No obstante, logró participaciones menores en televisión y se desempeñó como modelo de talles grandes.
El reconocimiento masivo llegó en 2022 a través de las redes sociales, donde se viralizó por sus sketches humorísticos que desafiaban estereotipos sobre los cuerpos no hegemónicos. Esta exposición le permitió construir una comunidad y posicionarse contra la gordofobia, transformando su imagen en parte de su identidad pública. Posteriormente, en 2023, presentó el unipersonal Mala pecadora y participó en la segunda temporada de la serie División Palermo.
El papel de Julie en Mis muertos tristes representa su mayor exposición internacional hasta la fecha. El personaje le exigió un trabajo de alta intensidad emocional y secuencias complejas, consolidando su lugar en una producción de gran escala. Esta oportunidad marca un hito en su carrera, permitiéndole interpretar un rol donde su peso físico no define la esencia de su personaje, alineándose con su lucha por la representación de mujeres de contextura grande en la industria.
