Carlos Alcaraz, actual número 3 del mundo, acaparó la atención durante su paso por el Masters 1000 de Shanghai. Más allá de su desempeño deportivo, donde cayó en la tercera ronda, el tenista se volvió viral por un curioso bigote que lució junto a su cabello largo. Según explicó el propio deportista, el look surgió a raíz de una apuesta realizada con su equipo de trabajo tras ganar el torneo de Tokio.
El tenista español ha demostrado ser un referente de estilo, utilizando sus cambios de imagen como una forma de expresión personal. Desde cortes rapados y tinturas platinadas hasta el uso de trenzas, Alcaraz experimenta constantemente con su apariencia. El jugador señaló que disfruta probar nuevos estilos y que, aunque es cabulero y mantiene su look durante los torneos, le interesa innovar en su imagen.
La influencia de Alcaraz también se extiende a su vestuario. El deportista participa activamente en la elección de sus prendas, buscando diferenciarse en cada competencia. Entre sus elecciones más comentadas se encuentran conjuntos inspirados en el rugby y remeras sin mangas que recuerdan a la indumentaria de básquetbol, las cuales han generado diversas reacciones entre los fanáticos.
Además de su ropa, el calzado es otro elemento clave en su estilo. Alcaraz posee una amplia colección de zapatillas que suelen convertirse en objetos de deseo para sus seguidores. El tenista sostiene que cada jugador tiene su propia marca y apuesta por integrar la moda tanto dentro como fuera de la pista, proyectando que esta tendencia será cada vez más común en el circuito profesional.




