El futbolista Brian Fernández, de 32 años, brindó detalles sobre los problemas de adicciones que marcaron su vida personal y su trayectoria profesional. En una entrevista, el delantero santafesino confesó que tuvo su primer contacto con la cocaína a los 13 años, una decisión que tomó por curiosidad en su barrio. Según relató, el consumo se volvió un obstáculo difícil de controlar durante su etapa en Racing, donde se vio afectado por la exposición, el dinero y las exigencias del alto rendimiento.
Fernández recordó el episodio de 2015, cuando dio positivo en un control antidoping tras un partido frente a River, lo que derivó en una suspensión que interrumpió su carrera hasta 2017. A pesar de las dificultades, el jugador destacó el apoyo recibido por parte de compañeros como Diego Milito, Francisco Cerro, Ezequiel Videla y Walter Bou, además del presidente de la institución, Víctor Blanco. El deportista admitió que, en ocasiones, se alejaba de su entorno por sentir vergüenza ante sus allegados.
Tras su paso por Racing, el delantero tuvo desempeños destacados en el exterior, como en el Necaxa de México y en Portland Timbers de la MLS. Sin embargo, su estadía en Estados Unidos finalizó de manera anticipada tras incumplir las condiciones de un programa de tratamiento. Fernández también mencionó el dolor que le provocó el suicidio de su hermano David y un episodio de violencia ocurrido en 2020 en el barrio El Pozo, en Santa Fe, donde estuvo cerca de sufrir un robo en un enfrentamiento armado.
Actualmente sin equipo, el jugador expresó su deseo de continuar su carrera profesional y reveló que mantuvo contactos para sumarse a Deportivo Madryn. No obstante, reconoció que aún no ha logrado perdonarse por las decisiones tomadas en el pasado, lo cual considera un factor que le impide avanzar. El delantero reflexionó sobre cómo su estilo de vida terminó perjudicando sus oportunidades deportivas y su estabilidad personal.




