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Argentina está en la final del Mundial: de Wonderwall a los cantitos que acompañaron el triunfo ante Inglaterra

Joaquín Levinton convirtió el clásico de Oasis en una canción de aliento para la Selección antes de la semifinal. El libro ¡Canten, putos! explica cómo el...

Argentina está en la final del Mundial: de Wonderwall a los cantitos que acompañaron el triunfo ante Inglaterra

Joaquín Levinton convirtió el clásico de Oasis en una canción de aliento para la Selección antes de la semifinal. El libro ¡Canten, putos! explica cómo el rock cruza fronteras y vuelve a nacer en las tribunas argentinas.

Argentina venció a Inglaterra y se clasificó a la final del Mundial 2026. En la previa, Joaquín Levinton había transformado “Wonderwall”, de Oasis, en un canto para la Selección. La historia vuelve a mostrar cómo una canción de rock puede cambiar de dueño cuando la adopta una tribuna. La canción de Oasis dejó por un rato de hablar de amores imposibles para ser aliento de la Selección. Y no es un caso aislado. Es parte de una tradición de tribuna que convirtió al rock en un enorme cancionero del fútbol argentino. "Suerte y apoyo popular", resume Manuel Soriano, escritor y autor de ¡Canten, putos!, notable ensayo publicado hace unos años que terminó convirtiéndose en la biblia de los cantitos de cancha. En las canciones de la Selección, explica Soriano, al no haber una cabeza clara de autor, juega mucho más lo colectivo, la viralidad de la calle. Después del fenómeno sísmico de "Muchachos", se armó una especie de concurso silencioso para ver quién repite la hazaña. Pero el escritor no cree que la fórmula sea tan fácil de replicar. Los jurados definitivos, dice, terminan siendo los propios jugadores. No hay algoritmo de Spotify que valga. Una canción sobrevive si la adopta la gente. Y si cruza la frontera final: que suene en el vestuario. ¿Que una banda de synth-pop inglesa suene en una tribuna argentina es extraño? El ejemplo favorito de Soriano sigue siendo insuperable: -¿Puede una canción británica terminar siendo más argentina que inglesa cuando una hinchada la adopta? -Te lo explico con un ejemplo: que "Oh L'amour" de Erasure haya derivado en "lloran todos los putos de Ñuls" te demuestra que no hay límites en estas transformaciones. Por eso es tan interesante el fenómeno. Es la misma locura colectiva que transforma una balada de origen venezolano, popularizada en la Argentina por Gladys, la Bomba Tucumana, en un canto dirigido contra los hinchas de All Boys, por mencionar solo un ejemplo. El hincha de la Selección, analiza Soriano, es un espécimen distinto al que va a transpirar a la popu los domingos. Más ingenuo, más amargo, más familiar o cordial Por eso, en su cancionero convive el candor casi escolar de "Mandarina, mandarina” o “Esta barra quilombera." con la nostalgia algo tanguera de "Volveremos a ser campeones como en el 86". Sin embargo, hay un factor que achica esa grieta: la presencia de un rival histórico. Soriano recuerda que hubo que esperar a que Brasil organizara un Mundial para que el hincha de la Selección se pusiera de acuerdo en cantar algo nuevo y picante, sobre la melodía de "Bad Moon Rising", de Creedence Clearwater Revival. Ante Inglaterra, la tensión volvió a generar ese mismo chispazo de ingenio colectivo y genialidad. En el Viejo Continente, la lógica es menos novedosa. "Los ingleses tienen mucho menos repertorio. Su fuerte son los himnos y los cantitos cortos e improvisados. Son más como latiguillos: no tienen tanta narrativa como puede pasar acá", apunta Soriano. Los hermanos Gallagher nunca ocultaron su pasión por el fútbol ni su simpatía por Argentina. La semifinal desordenó el “masterplan” de los Gallagher. Liam escribió en X que le resultaba difícil querer tanto a la Argentina y, al mismo tiempo, desear que ganara Inglaterra.