La Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) incrementó al 95% la probabilidad de que el fenómeno conocido como Súper El Niño alcance una intensidad muy fuerte en el océano Pacífico durante el trimestre de octubre a diciembre de 2026. Este ajuste representa una suba de 14 puntos porcentuales respecto a las estimaciones de julio, consolidándose como uno de los eventos de desarrollo más acelerado en la historia reciente.
El reporte técnico destaca que la anomalía de la temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 alcanzó +1,8°C en la primera semana de agosto. Al respecto, el documento oficial señala que la probabilidad de que esta anomalía supere los 2°C durante el último trimestre del año es del 95%, un valor que define técnicamente la categoría de evento muy fuerte.
Este escenario climático conlleva riesgos significativos para América Latina, afectando los patrones de lluvia y temperaturas. Los expertos advierten sobre posibles inundaciones, excesos hídricos o sequías, factores que impactan directamente en la producción agrícola, la logística y la infraestructura rural y urbana. Se recomienda a los sectores productivos implementar estrategias de planificación y monitoreo ante la variabilidad proyectada para la campaña 2026/27.
En Argentina, el impacto ya se manifiesta con eventos climáticos en distintas regiones. Mientras la Patagonia registró nevadas y olas de frío, las provincias de Misiones, Corrientes, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires se encuentran entre las más expuestas a sufrir precipitaciones intensas y un aumento en los caudales de los ríos. La agencia subraya la necesidad de un seguimiento constante ante un contexto atmosférico caracterizado por una mayor calidez y humedad.
